En primer lugar, vamos a quejarnos de todo aquello que sabés que te pone muy de malhumor:
*No tener el uniforme limpio y tener que ir con una bolirremera al colegio.
*El colegio.
*Las warangadas que te gritan los obreros.
*Más simple, los obreros.
*No tener la pila cargada del MP3 y que se te apague justo en el mejor tema.
*No tener internet.
*Pintarte las uñas todas perfectitas, y de la emoción tocás cualquier boludez y se te hace un desparrame total.
*Levantarte con unas ojeras de puta madre, con el pelo frizzado o con un mega-grano rojo fuego justito el día que te sacan la foto grupal.
*Terminar de bañarte, ponerte las medias y pisar la única parte del piso que quedó mojada.
*Que no haya una mierda en la heladera.
*No tener batería en el celular. Esto solo pasa cuando sabés que vas a recibir un mensaje groso. Qué jodido que es el destino.
*La cuota del colegio.
*Que se te rompa la punta del lapiz cuando te faltaba solo una línea para terminar EL dibujo.
*Mis vecinos rompepelotas.
*Llegar cansadísima después de una noche con amigas y ver que tu habitación está hecha un quilombo importante. A eso, sumale que a tus perritos hermosos les encanta subirse a tu cama y te sacaron tooodas las frazadas. ¿Quién va a tener que ordenar dicho desastre? Vos, porque fuiste a divertirte un rato y te toca esto de castigo.
*Cuando estás en pleno momento de inspiración del blog, y te llama tu abuela.
*Levantarte y tener un dolor zarpado en el hombro derecho (como ahora, por ejemplo).
*Olvidarte de las cosas.
*No tener una goma de inspiración y hacer estos posteos re ladris.
*¿Ya dije lo de olvidarse las cosas?
*Que te ande lento el Ares y tarde tres milenios en bajar un tema que al final no te gustó.
*Que el posteo del día de hoy termine acá.
Adiós gente, gracias por desperdiciar su tiempo en mi humilde blog :)
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