Lo hecho, hecho está.
Uno siempre se equivoca, ya que es humano. Pero sinceramente, a veces no sé diferenciar entre un error involuntario y otro que se puede evitar. Cuando es como en el segundo caso, uno mismo tiene la culpa de no haberse dado cuenta a tiempo si en verdad valía la pena.
Ok, me mandé una cagada, pero por lo menos fui capaz de reconocerlo y que vos te enteres de mi parte el mismo día. Y sí, acepto las consecuencias de lo que hice. Que soy una boluda sin autocontrol que hace cualquiera, ya lo sé. Si te enojás conmigo, si decidís no hablarme por un tiempo o ‘vengarte’ de mí, lo voy a entender. O por lo menos hacer el intento, aunque no me guste la idea.
Como ves, soy bastante jodida. Pero no sé por qué lo hice, estaba mal y ya te lo aclaré. No quiero volver a repetir lo mismo. En el momento no lo pensé, no podía pensar nada. Y ese mensaje tuyo de ‘no hagas cualquiera, te amo pelotuda’ lo leí justo cuando me fui. Qué paradójico. Pero buen, ya te pedí perdón y te dije todo. Sabés que soy de no ocultar las cosas, y preferí que te enteres de todo esto por mí, y no por otra persona.
Y hagas lo que hagas, lo voy a entender. Te quiero muchísimo, y soy una boluda.
2 comentarios:
Sería de hipócrita quejarme por algo si lo terminara haciendo yo también. So, don't worry. Idon't play revenge.
If you say, I believe you. Anyway, you can do what you want.
Publicar un comentario